Definición de Optometría

LEY 372/97

Para los fines de la presente ley, la optometría es una profesión de la salud que requiere título de idoneidad universitario, basado en una formación científica, técnica y humanística. Su actividad incluye acciones de prevención y corrección de las enfermedades del ojo y del sistema visual por medio del exámen, diagnóstico, tratamiento y manejo que conduzcan a lograr la eficiencia visual y la salud ocular, así como el reconocimiento y diagnóstico de las manifestaciones sistémicas que tienen relación con el ojo y que permiten presentar y mejorar la calidad de vida del individuo y la comunidad.

Esta ley:

  • Define y consolida la optometría
  • Crea el CNTPO (Consejo Técnico Nacional Profesional de Optometría)
  • Autoriza el uso de fármacos para el tratamiento de enfermedades oculares externas

El decreto 1340 de Julio del 98 Autoriza al uso de fármacos:

DECRETO 1340 DE 1998  
(julio 14)  
Diario Oficial No. 43.340, del 15 de julio de 1998  

Por el cual se reglamenta la Ley 372 del 28 de mayo de 1997.  

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE COLOMBIA,  

en uso de sus atribuciones Constitucionales y Legales y en especial   
de las conferidas por el numeral 11 del artículo 189 de la Constitución   
Política y la Ley 372 de 1997, y  

DECRETA:  

ARTICULO 1o. El optómetra que ejerza la profesión requerirá de su tarjeta
profesional. Los profesionales que a la fecha de la promulgación de la ley de
optometría ostentaren solamente el registro profesional vigente, para optar por la
tarjeta profesional, deberán actualizar y acreditar la nivelación correspondiente y
así poder prestar los servicios en la misma forma y con el mismo alcance en que
lo hacen los nuevos profesionales.  

ARTICULO 2o. El optómetra en ejercicio de su profesión y con el cumplimiento de
lo establecido en el artículo precedente, está facultado para la prevención y
corrección de las enfermedades del ojo y del sistema visual por medio del
examen, diagnóstico, tratamiento y manejo que conduzcan a lograr la eficiencia
visual y la salud ocular. En desarrollo de las anteriores actividades podrá prescribir
los medicamentos de uso externo, cuyos principios activos se encuentren
aceptados por las normas farmacológicas vigentes, siempre que estén
circunscritos a su especialidad profesional, sin que puedan interferir o duplicar las
funciones de otras especialidades.  

PARAGRAFO 1o. Dentro de los medicamentos de uso externo se encuentran las
siguientes clases: Anestésicos de superficie, antiinflamatorios, antimicrobianos,
antisépticos, corticosteroides, midriáticos, mióticos, lágrimas artificiales y
lubricantes oftálmicos, vasoconstrictores, antihistamínicos, antivirales y
descongestionantes de uso externo.  

PARAGRAFO 2o. Cuando las normas farmacológicas vigentes sean adicionadas
con principios activos, cuya clasificación no corresponda a las categorías
existentes para uso externo no invasivo, los nuevos medicamentos, podrán ser
utilizados por los optómetras en los tratamientos que así lo requieran.  

ARTICULO 3o. El presente decreto rige a partir de la fecha de su publicación.  

PUBLIQUESE Y CUMPLASE  
Dado en Santa Fe de Bogotá, D. C., a 14 de julio de 1998  

ERNESTO SAMPER PIZANO  

La Ministra de Salud,  
María Teresa Forero de Saade.  

La Ley 650 del 17 de abril de 2001, habla de ética.

 

UN POCO DE HISTORIA

En Colombia, a diferencia de los demás países de Sur America, Centro América y el Caribe, ha existido la conversación sobre el cuidado de los ojos desde 1933, lo que encontrarán a continuación son los decretos anteriores por si alguien quiere entender la historia de nuestra profesión en Colombia.

He aquí el primer decreto de Optometría, es bueno tenerlo por cultura general, aunque el que nos interesa en este momento es la ley 372 de 1997.

DIARIO OFICIAL NUMERO22346 Bogotá, miércoles 26 de julio de 1933 
DECRETO N° 1219 DE 1933 
(julio 12) 
POR EL CUAL SE REGLAMENTA EL EJERCICIO DE LA OPTOMETRÍA Y SE 
DEROGA EL DECRETO NÚMERO 449 DE 1933 
El Presidente de la República de Colombia, 
en uso de sus atribuciones  legales, 
DECRETA: 
Art ículo  1º  Para  los  efectos  de  este  Decreto,  se  entiende  por  Optometría  la  mensuración 
y  determinación  de  los  defectos  de  refracción,  de  acomodación  y  de  equilibrio  de  los 
ojos,  el  ensayo  y  la  prescripción  de  los  lentes  que  corrigen  tales  defectos,  sin  el  uso  de 
drogas, medicina o intervención quirúrgica. 
Art ículo 2º Para ejercer  la Optometría en Colombia se necesita: 
a) Ser colombiano diplomado en una Facultad nacional o extranjera. 
b)  Ser  colombiano  o  extranjero  diplomado  en  una  Facultad  extranjera,  legalmente 
reconocida  de  países  con  los  cuales  existan  tratados  o  convenios  de  reciprocidad  de 
títulos académicos;  y 
c)  Tener  licencia  legalmente  expedida  por  la  Junta  Seccional  de  Títulos  Médicos  del 
respectivo Departamento, aprobada por la Junta Central de Títulos Médicos. 
Art ículo  3º  Para  que  las  Juntas  Seccionales  de  Títulos  Médicos  puedan  conceder 
licencias  para  ejercer  la  Optometría,  se  necesita  que  los  interesados  satisfagan  los 
siguientes requisitos: 
1º Que sean  mayores de edad. 
2º  Que  presenten  certificado  de  la  primera  autoridad  polít ica  del  lugar  donde  han 
ejercido,  en  que  conste  la  circunstancia  de  haberlo  hecho  con  honorabilidad  y 
competencia, por lo  menos durante tres años consecutivos. 
3º  Que  presenten  cinco  o  más  certificados,  expedidos  por  clientes  a  quienes  hayan 
ejecutado  trabajos  de  optometría,  debidamente  autenticados  por  la  autoridad  respect iva 
del  mismo  lugar;  y 
4º  Que  han  pasado  con  75  por  100  de  contestaciones  sat isfactorias  en  un  examen  que  se 
verificará  ante  un  Jurado  integrado  así:  el  Director  Departamental  de  Higiene,  un 
médico graduado, de preferencia oculista,  y un optómetra diplomado. En caso de que no 
exista optómetra diplomado, por un  médico. 
Los  nombramientos  de  los  miembros  del  expresado  Jurado  los  hará  la  Junta  Seccional 
correspondiente.  El  examen  deberá  hacerse  sobre  óptica  práctica,  teórica  y  fisiológica, 
en  optometría  práctica  y  teórica,  en  anatomía  y  fisiología  del  ojo,  mientras  sea  aplicada 
en optometría. 
Antes  de  solicitar  este  examen,  el  pet icionario  deberá  consignar  en  la  Secretaría  de  la 
respectiva  Junta  Seccional,  la  suma  de  cien  pesos  ($100)  como  derechos  de  examen, 
suma  que  se  distribuirá  entre  los  dos  miembros  del  Jurado,  con  excepción  del  Director 
Departamental de Higiene. 
En  caso  de  que  el  examen  no  fuere  sat isfactorio,  el  pet icionario  tendrá  derecho  a  pedir 
un  nuevo  examen,  seis  meses  más  tarde,  que  causará  la  mitad  de  los  derechos  del 
primero.
Art ículo  4º  No  obstante  lo  dispuesto  en  el  artículo  anterior,  quedan  exentos  del  examen 
referido  los  profesionales  optómetras  que  comprueben  que  han  venido  ejerciendo  con  la 
debida  honorabilidad  y  competencia,  establecidos  en  un  mismo  lugar,  durante  diez  o 
más  años  cont inuos.  Esta  circunstancia  deberán  acreditarla  con  declaraciones  de 
personas  idóneas  y  de  reconocida  honorabilidad  practicadas  ante  un  Juez  competente  y 
con  la  presentación  de  un  cert ificado  expedido  por  la  primera  autoridad  polít ica  del 
lugar  en  que  se  hagan  constar  los  mismos  requisitos.  Además,  deberán  presentar  los 
documentos de que trata el artículo anterior. 
Art ículo  5º  Los  optómetras  diplomados  a  que  se  refieren  los  ordinales  a)  y  d)  del 
artículo  2º  de  este  Decreto,  deberán  presentar  sus  diplomas  al  Ministerio  de  Educación 
Nacional  para  que,  en  acuerdo  con  las  disposiciones  vigentes,  sean  registrados.  Hecho 
este  registro,  el  interesado  presentará  su  diploma  a  la  Junta  Seccional  del  Departamento 
donde vaya a ejercer, para su inscripción. 
Art ículo  6º  Toda  solicitud  de  licencia  para  ejercer  la  optometría  causará  un  derecho  de 
$25, que se consignarán en  la respect iva Administración de Hacienda Nacional. 
Art ículo  7º  Las  solicitudes  de  licencia  deberán  acompañarse  de  todos  y  cada  uno  de  los 
documentos y comprobantes de que tratan  los artículos 3º, 4º y 5º del presente Decreto. 
Art ículo  8º  Todo  el  que  ejerza  la  optometría  está  en  la  obligación  de  expedir  a  los 
clientes  la  respect iva  fórmula  de  lentes  que  prescriba  según  la  técnica  cient ífica,  sin 
apelar  a  claves  que  imposibiliten  la  interpretación  de  ésta  en  cualquier  establecimiento 
de óptica,  y en  idioma español. 
Art ículo 9º Todo establecimiento de óptica que acepte el despacho de fórmulas de  lentes 
correctivos  debe  estar  provisto  de  un  certificado  expedido  por  un  médico  oculista  o  un 
optómetra  titulado,  o  licenciado,  en  que  conste  la  responsabilidad,  preparación  y 
competencia  suficientes  del  establecimiento  para  la  interpretación  y  despacho  correcto 
de fórmulas para anteojos correctivos. 
Art ículo  10.  Queda  absolutamente  prohibido  a  los  optómetras,  en  lo  referente  a 
afecciones de  los ojos, ejercitar acción dist inta a las que comprende su especialidad. 
Art ículo  11.  Queda  prohibida  la  venta  de  lentes  o  anteojos,  a  excepción  de  los  blancos 
neutros  y  de  color,  en  almacenes,  farmacias  o  droguerías  o  en  cualquiera  otra  clase  de 
establecimientos,  si  ellos  no  cuentan  con  el  servicio  permanente  de  un  óptico  que 
hubiere  llenado los requisitos del presente Decreto. 
Queda  igualmente prohibida  la venta ambulante de cualquiera clase de  lentes o anteojos. 
Art ículo  12.  Es  prohibido  a  todo  individuo  nacional  o  extranjero  que  no  tenga  los 
correspondientes  t ítulos  o  licencias  de  que  trata  el  presente  Decreto,  anunciarse  como 
optómetra, en periódicos, carteles  murales,  hojas  sueltas, etc., etc. También es prohibido 
a  los  optómetras  licenciados  anunciarse  públicamente  atribuyéndose  títulos  o  méritos 
dist intos  a  los  que  legalmente  poseen  y  prometer  curaciones  imposibles  de  realizar  por 
medio de  la optometría. 
Art ículo  13.  No  es  permit ido  a  los  optómetras  cambiar  o  alterar  las  fórmulas  de  los 
oculistas  y optómetras. 
Art ículo  14.  Las  personas  que  ejerzan  la  optometría  sin  haber  llenado  los  requisitos 
exigidos en este Decreto, serán cast igados con multas de veinte a doscientos pesos. 
Estas  multas  las  impondrán  los  Directores  Departamentales  de  Higiene,  siguiendo  el 
procedimiento de oficio. 
Las Resoluciones que dicten  los Directores Departamentales de Higiene, serán apelables 
en  la  forma establecida por el artículo 20 de  la Ley 1ª de 1931. 
Art ículo  15.  La  licencia  concedida  a  favor  de  alguna  persona  para  ejercer  la  optometría, 
puede  ser  cancelada  por  el  Director  Departamental  de  Higiene  cuando  se  establezca
sumariamente que dicha persona  ha ejecutado actos contrarios a la ét ica profesional o ha 
ejercido ilegalmente  la profesión de  medicina. 
Art ículo  16.  Las  penas  señaladas  en  este  Decreto y  las  establecidas  por  el  Decreto  1099 
de  1930  y  por  el  Decreto  986  de  1932,  para  los  infractores  en  cuanto  al  ejercicio  de  la 
medicina  y  sus  auxiliares,  las  impondrán  los  mismos  funcionarios  de  que  trata  el 
artículo 14 del presente Decreto, siguiendo las  mismas normas. 
Art ículo  17.  Queda  en  esta  forma  derogado  el  Decreto  449  de  1933,  y  reformados  los 
Decretos 1099 de 1930 y 986 de 1932. 
Art ículo 18. El presente Decreto regirá desde  la  fecha. 
Comuníquese  y publíquese. 
Dado en Bogotá a 12 de julio de 1933. 
ENRIQUE OLAYA HERRERA 
El Ministro de Educación Nacional, 
Julio CARRIZOSA V.

Luego siguió la Ley 0825 de 1954, aprobada en tertulia el General Rojas Pinilla y el Dr. Henao en compañía de sus hermanos, quienes ejercían como ministros de la dictadura.

DIARIO OFICIAL Año XC No. 28448 Bogotá,  sábado 3 de abril de 1954 
SE R EG LAMENTA  EL EJ ERCI CI O DE LA  OPTO ME TRI A 
DECRETO NUMERO 0825 DE 1954 
(MARZO 23) 
por el cual se reglamenta el ejercicio de la optometría. 
El Presidente de  la  República de Colombia, 
en  uso  de  sus  facultades  legales,  y  en  especial  las  que  le  confiere  el  artículo  25 
del Decreto extraordinario número 124 de 1954, 
DECRETA: 
Artículo primero.  Para  los efectos de  este  Decreto,  se  entiende  por  optometría  la 
determinación  y  mensuración  científica  de  los  defectos  de  refracción,  acomodación  y 
motilidad  del  ojo  humano.  El  ensayo,  prescripción  y  adaptación  de  lentes  que  corrige n 
tales  defectos.  El  acondicionamiento  de  lentes  de  contacto,   de  prótesis  oculares  y  la 
práctica  de  ejercicios  ortópticos  sin  el  uso  de  drogas,  medicina  o  inter vención 
quirúrgica. 
Artículo  segundo.  A  partir  de  la  vigencia  del  presente  Decreto,   sólo  podrán 
ejercer la optometría dentro de la República de Colombia: 
a)  Los  que  hayan  adquirido  o  adquieran  el  título  de  optómetras,   expedido  por 
alguna  de  las  Facultades  oficialmente  reconocidas  que  funcionen  en  el  país, 
que  esté  registrado  en  el  Ministerio  de  Educación  Nacional  y  refrendado  en 
el  Consejo Nacional de Práctica Profesional; 
b)  Los  colombianos  graduados  en  el  Exterior  en  una  Facultad  o  instituto  de 
reconocida  competencia,  lo  que  será  calificado  por  el  Consejo  Nacional  de 
Práctica Profesional; 
c)  Los  nacionales  o  extranjeros que  hayan  obtenido  o  que  obtengan  su  diploma 
en  una  facultad  perteneciente  a  país  con  el  cual  Colombia  tenga  celebrados 
tratados  o  convenios  sobre  intercambio  de  títulos  profesionales,  en  los 
términos de dichos tratados o  convenios; 
d)  Los extranjeros graduados en facultades de países que  no tengan tratados con 
Colombia,  siempre  que  presenten  en  la  capital  de  la  República,   ante  un 
jurado  de  examinadores,  nombrado  por  la  Federación  Colombiana  de 
Optómetras  graduados,  un  examen  que  será  reglamentado  por  resolución  del 
Ministerio de  Salud Pública,  y 
e)  Tener  licencia  legalmente  expedida  por  la  extinguida  Junta  Central  d e 
Títulos Médicos u obtenerla del  Consejo Nacional  de Práctica Profesional. 
Artículo  tercero.  Para  que  el  Consejo  Nacional  de  Práctica  Profesional,  pueda 
conceder  licencias  para  el  ejercicio  de  la  optometría,  se  requiere  que  los  interesados 
satisfagan los siguientes requisitos: 
1º Que sean mayores de edad; 
2º  Que  presenten  certificado  de  la  primera  autoridad  política  en  donde  ha n 
ejercido,  en  que  conste  la  circunstancia  de  haberlo  hecho  con  honorabilidad  y 
competencia,  por  un  período  no  menor  de  diez  (10)  años  contados  hacia  atrás  de  la 
vigencia del presente Decreto,  y
3º  Que  hayan  aprobado  que  se  verificará  entre  un  jurado  integrado  por  un 
oculista  y  dos  optómetras  graduados,  designados  por  el  Departamento  Nacional  de 
Salubridad.  El  examen  deberá  hacerse  sobre  óptica  práctica,  teórica  y  fisiológica,   en 
optometría  práctica  y  teórica,  en  anatomía  y  fisiología  del  ojo,  mientras  sea  aplicada  en 
optometría. 
Parágrafo.   Los  derechos  de  exámenes,  causarán  una  erogación  de  ciento 
cincuenta  pesos ($ 150.00), suma que se destina  a  honorarios de los examinadores. 
Artículo  cuarto.  La  documentación  para  la  aprobación  de  los  títulos  o  concesión 
de  las  licencias  de  que  tratan  los  artículos  anteriores,  deberá  ser  presentada  ante  el 
Consejo Nacional  de Práctica  Profesional, Junta de  Títulos de  Optometría, la cual queda 
constituída  por  los  miembros  permanentes  de  tal  entidad,   y  dos  que  serán  designados 
por la Federación Colombiana  de Optómetras Graduados. 
Artículo quinto.   Toda  solicitud de  licencia  para  ejercer  la  optometría,  causará  un 
derecho  de  treinta  pesos  ($  30.00),  que  consignará  el  interesado  en  la  respectiva 
Administración de Hacienda  Nacional. 
Artículo  sexto.  Todo  el  que  ejerza  la  optometría  está  en  la  obligación  de  expedir 
a  los  clientes,  la  respectiva  formula  de  lentes  que  prescriba  según  la  técnica  científica, 
sin  apelar  a  claves  que  imposibiliten  la  interpretación  de  ésta  en  cualquier 
establecimiento de óptica,   y  en idioma español. 
Artículo  sexto.  Todo  establecimiento  de  óptica  que  acepte  el  despacho  de 
fórmulas  de  lentes  correctivos,   debe  estar  previsto  de  un  certificado  expedido  por  un 
médico  oculista  o  un  optómetra  titulado,  o  licenciado,  en  que  conste  la  responsabilidad, 
preparación  y  competencia  suficiente  del  establecimiento  para  la  interpretación  y 
despacho correcto de  fórmulas para anteojos  correctivos. 
Parágrafo.   En  la  confección  de  los  lentes,  tales  establecimientos  deberán  ceñirse 
estrictamente  a  las  fórmulas  que  reciban  de  los  oculistas  u  optómetras,  quedándoles 
prohibido  intervenir  directamente  sobre  el  paciente,  y  deberán  poseer  los  siguientes 
elementos: 
1  Lensómetro. 
1  Esferómetro. 
1  Juego  de  pinzas  y  demás  utensilios  indispensables  para  la  correcta  fabricación 
de anteojos. 
Artículo  octavo.  Queda  absolutamente  prohibido  a  los  optómetras,   en  lo 
referente  a  afecciones  de  los  ojos,  ejercitar  acción  distinta  a  las  que  comprende  su 
especialidad. 
Artículo  noveno.  Queda  prohibida  la  venta  de  lentes  o  anteojos,   a  excepción  de 
los  neutros  en  general,  en  almacenes,  farmacias  o  droguerías,  o  en  cualquier  otra  clase 
de  establecimientos  distintos  a  los  de  óptica.  Queda  igualmente  prohibida  la  venta 
ambulante de cualquier clase de  lentes o  anteojos. 
Artículo  décimo.  Es  prohibido  a  todo  individuo  nacional  o  extranjero  que  no 
tenga  los  correspondientes  títulos  o  licencias  de  que  trata  el  presente  Decreto, 
anunciarse  como  optómetra,   en  periódicos,  carteles,  murales,  hojas  sueltas,  etc.,  etc. 
También  es  prohibido  a  los  optómetras  licenciados  anunciarse  públicamente, 
atribu yéndose  méritos  o  títulos  distintos  a  los  que  legalmente  posean,  y  prometer 
curaciones imposibles de realizar por medio de la optometría. 
Artículo  once.  Las  personas  que  ejerzan  la  optometría,   sin  sujeción  a  la s 
disposiciones  del  presente  Decreto,   serán  sancionadas  por  los  respectivos  Directores 
Departamentales  de  Higiene,  con  multas  de  cien  a  quinientos  pesos  ($  100  a  $  500.00), 
convertibles en arresto en la proporción legal.
Artículo  doce.  La  licencia  concedida  a  un  individuo  para  ejercer  la  optometrí a, 
puede  ser  cancelada  por  el  Consejo  Nacional  de  Práctica  Profesional,  cuando  se 
establezca  sumariamente  que  su  poseedor  ha  ejecutado  actos  contra  la  ética  profesional 
o  se ha extralimitado en el  ejercicio de la profesión. 
Artículo  trece.  Todo  individuo  que  ejerza  la  optometría,  con  el  carácter  d e 
titulado o licenciado, de conformidad con las disposiciones del presente  Decreto, deberá 
tener como  mínimun para el desempeño de su profesión, los siguientes elementos: 
a)  Silla adecuada. 
b)  Oftalmoscopio. 
c)  Retinoscopio. 
d)  Oftalmómetro. 
e)  Caja de prueba o forópter con sus correspondientes optotipos o proyector. 
f)  Lensómetro. 
Artículo  catorce.  Reconócese  oficialmente  la  Federación  Colombiana  de 
Optómetras Graduados,  y como tal, será apoyada por las autoridades de la República. 
Artículo quince.  Los títulos y  licencias  legalmente expedidos para el  ejercicio de 
la  optometrí a,   deberán  ser  registrados  en  la  Dirección  Departamental,  Intendencial  o 
Comisarial  de  Higiene,  respectiva,  en  donde  se  llevará  un  libro  especial  para  este  fin. 
Sin  estos  requisitos  ninguna  autoridad permitirá  el  ejercicio  de  tal  profesión.  Concédese 
un  plazo  improrrogable  de  tres  (3)  meses,  a  partir  de  la  vigencia  del  presente  Decreto, 
para  la  inscripción  de  todos  los  títulos  de  optometría  en  el  territorio  de  la  República,  y 
un  plazo  de  treinta  (30)  días,  para  aquellos  profesionales  que,   llegados  a  una  localidad, 
comenzaren  por primera vez a  ejercer la profesión  de ella. 
Parágrafo.   Igualmente,  dentro  del  término  fijado  en  el  presente  artículo,  deberán 
inscribirse  los  talleres  en  donde  se  fabriquen  o  confeccionen  anteojos,  indicando  la 
persona  responsable  del  establecimiento,  ciudad o población  en  donde  se  halle  ubicado, 
dirección, etc. 
Artículo  diez  y  seis.  Queda  absolutamente  prohibida  la  enseñanza  particular  de 
la  optometría,  fuera de  los institutos o  Facultades reconocidos por  el  Estado.  A quien  se 
le  comprobare  haber  violado  la  presente  prohibición,  se  le  cancelará  definitivamente  su 
título  o  licencia  y  se  le  aplicará  la  sanción  máxima  de  que  trata  el  númeral  h),   del 
artículo primero, del Decreto extraordinar io número 124 del año en curso. 
Artículo  diez  y  siete.  El  presente  Decreto  rige  a  partir  de  la  fecha  de  su 
promulgación  en  el Diario Oficial,  y  deroga  el  marcado  con  el  número 1219 de  1933,  y 
demás disposiciones que le sean contrarias. 
Comuníquese  y  publíquese. 
Dado  en Bogotá  a 23 de marzo de 1954. 
Teniente General G USTAVO  R OJ AS PI NI LL A 
El  Ministro de Salud Pública, 
Bernardo Henao Mejía 
El  Ministro de Educación Nacional, 
Daniel Henao Henao

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